La KWRU denunció los recortes en la asistencia social como una violación de artículos 23 y 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (el derecho a trabajo y el derecho a un nivel adecuado de vida) y les organizó a otra gente empobrecida al enseñarles acerca de estos derechos. Su postura es que el gobierno tiene una obligación a satisfacer las necesidades humanas básicas de aquellas que viven en pobreza. Al formular la cuestión de esta manera, la KWRU pudo movilizar a un grupo de gente que no había sido organizado y captar la atención nacional e internacional sobre la pobreza irresoluta en las Américas.
La KWRU utilizó sitios físicos – un centro donde la gente podría recibir ayuda con la comida y la vivienda, y una ciudad de carpas para la gente sin hogar que tenía una clínica médica – como una manera de sostener las relaciones continuas con la gente pobre, y por lo tanto poder educarles, movilizarles y organizarles. Para educar la gente sobre sus derechos, se desarrollaron equipos de gente pobre como organizadores quienes podrían, a partir de su experiencia, identificar los factores que iban a motivarle a la gente a actuar.
En 1998, familias pobres de todos los EEUU viajaron por bus durante un mes a 35 comunidades urbanas y rurales, recolectando los testimonios de las violaciones a los derechos humanos. Recopilaron historias detalladas de gente luchando por sobrevivir y utilizaron éstas para documentar los abusos de los derechos humanos en los EEUU al difundir el Informe de los Derechos Humanos Económicos de la Gente Pobre.
Trabajando con el Centro para los Derechos Constitucionales (CCR en ingles) la Clínica de los Derechos Humanos Internacionales de las Mujeres de CUNY y otras organizaciones, la KWRU presentaron una petición en la Comisión Inter Americana de Derechos Humanos, acusando al gobierno estadounidense de violaciones de los derechos humanos económicos. Estos esfuerzos legales y de documentación inspiraron una campaña organizativa masiva de derechos humanos que culminó en la Manifestación de las Américas en Diciembre del 1999, cuando organizaciones de la gente pobre y sin hogar de todas las Américas manifestaron de Washington, D.C., a las Naciones Unidas para protestar las violaciones de los derechos económicos. La presentación de la petición y la manifestación a las Naciones Unidas llamaron la atención pública y de los medios de comunicación nacionales e internacionales a la persistencia de pobreza en las Américas.
Note: This tactic is a translation of the corresponding tactic found in the New Tactics in Human Rights: A Resource for Practitioners book.

