En Rusia todos los hombres jóvenes son obligados a servir en las fuerzas armadas. Si bien una ley de 1993 exime a los hombres por motivos de salud o condiciones de vida difíciles (por ejemplo, sus padres se han jubilado o enfermo, o que todavía están en la escuela), los comités de inscripción regularmente violan esta ley. Las madres de los soldados han documentado casos en los que los hombres jóvenes con discapacidades físicas o problemas psicológicos que debebieron ser exentos del servicio militar, estan siendo obligados a prestar dicho serivicio. Las comisiones de inscripción incluso han podido llevar a cabo redadas con la cooperación de la policía en la calle, en las escuelas y los dormitorios, incluso de ir casa por casa. Una vez en el ejército, los hombres jóvenes se encuentran bajo terribles condiciones, entre ellas degradantes, y las malas condiciones de vida, las palizas y la tortura cada dia
En la escuela de los derechos humanos dirigida por las madres de los soldados, conocida como 'Vamos a proteger a nuestros hijos", se les enseña a los jóvenes a cómo utilizar las leyes que protegen sus derechos, también se les alienta a confiar en la ley, la cual les puede proteger y apoyar frente a sus temores.
Las sesiones de capacitación se realizan una vez por semana, y duran tres horas. Incluyen instrucciones específicas sobre cómo escribir declaraciones a las autoridades, así como realizar practicas y discusiones sobre derehos humanos. Tambien se publica una guia anualmente.
La mayoría de las personas pueden obtener certificados de medicos civiles, para no utilizar los servicios de los médicos militares. Las madres de los soldados cuentan con una Junta Directiva conformada por 10 personas, así como muchos rusos y extranjeros voluntarios, dan seguimiento a este proyecto, realizando cuestionarios a los soldados participantes, manteniendo ademas un archivo por cada persona y para cada distrito. Los soldados que participan en este proceso de excension, se les pide que hablen a los grupos de jóvenes en la escuela posteriormente. Acerca de 120,000 personas han participado en sesiones de capacitación durante más de 12 años, y alrededor de 90,000 han protegido su derecho legal a no servir en el ejército. Acerca de 5,000 personas que fueron torturados por el ejército,han tendido éxito en su solicitud de no regresar a sus unidades.
Aunque, en teoría, la protección constitucional que existen en Rusia para los hombres jóvenes, que temen los abusos o que han sido víctimas de malos tratos en el ámbito militar, la falta de información y el miedo de usar el sistema legal (un sistema que no ha sido utilizado por los individuos) les impide tomar ventaja de esos derechos. Las madres de los soldados no sólo proporciona información sobre esos derechos, sino también la adquisición de habilidades como escribir cartas y orientación a través del sistema jurídico.

